HUACHO.- El 22 de octubre nos abandonó César Augusto La Rosa Sánchez Concha, quien en su vida se había desempeñado como secretario de la subprefectura de la provincia de Huaura-Huacho, en 1993 llegó a ser Subprefecto de Huacho. Él era nieto de Dr. Remigio La Rosa Coca, hermano de Don Félix La Rosa Coca, mi bisabuelo. El tío César Augusto, solía decir que Don Remigio La Rosa había puesto la valla muy alta para su descendencia ya que había sido alcalde de Huacho, congresista, defensor de la Salinas de Huacho y primer presidente de la Asociación de Abogados de la antigua provincia de Chancay-Huacho.

Por: Gustavo Manrique La Rosa.

Don César Augusto, fue alumno del Luis F. Xammar, reconocido como el primer ex alumno de este colegio emblemático de la provincia, tenía la relación de todos sus ex alumnos, había sido en varias oportunidades presidente de su asociación, como también fue presidente del Casino Huacho, y miembro de varios clubes sociales de nuestra localidad como: el Centro Social, el Tenis, el de los Artesanos, Sociedad Obreros de la Unión, el Nisei.

Era amante de la historia, sobre todo la de Huacho, siempre señalaba que había muchas calles que tenían nombres que no correspondía con la historia de Huacho y que a los ciudadanos de Huacho -que habían hecho historia- no les colocaban sus nombres.

En el 2006, por razones laborales fui su vecino. En la 9 cuadra de la Av. Dos de Mayo lo veía pasar todos los días, con su periódico en brazo, muchas de esas veces conversábamos sobre sus artículos o los míos publicados en los diarios de la localidad. Su mayor molestia eran tres cosas: el descuido de la Plazuela Dos de Mayo, decía “Cómo nuestras autoridades pueden maltratar la memoria de los héroes”. Observando la delincuencia de esa zona, los alumnos del Senati, de la Universidad Alas Peruanas en ese entonces y los vecinos éramos continuamente asaltados y por último señalaba “cómo era posible que en el centro de Huacho, al frente de un colegio exista el depósito de los camiones recolectores de basura”. El vivía al lado del depósito, yo tenía mi oficina al costado del Polideportivo y hasta allí tenía un enjambre de moscas.

Se sentía orgulloso que el gobierno anterior declarara a su Colegio Luis Fabio Xammar, como emblemático, lástima que no pudo ver terminada esta obra, pero, si vio terminada su reconstrucción luego del terremoto de 1966. En ese entonces, en calidad de Secretario de la Subprefectura movió cielo y tierra para que su alma mater sea reconstruida, creo que si valoramos su trabajo, su don de gente y su aporte a la cultura y la historia huachana, el auditorio de su colegio debería de llevar su nombre.

El día de su entierro, hablaron varias personas en representación de las diferentes instituciones en las que él participó, a nombre del Club Casino Huacho, su presidente el profesor Alberto Ramírez, don Carlos Bisso Drago en representación de las instituciones culturales de la provincia, el Presidente de la Asociación de Ex alumnos Xammarinos, el presidente del Club de Artesanos y a pedido de Amparo Cabello La Rosa, me tocó hablar en nombre de los de La Rosa. Ironías tiene la vida, ella nos dejó el domingo 4 de noviembre víctima de un ataque cardíaco.

La primera vez que vi a Amparo Cabello La Rosa, fue en la casa de la Sra. Elena Castro Malásquez -allá por el año de 1993- Directora de Los Especiales de Huacho. Amparo, estaba dejando un artículo sobre las elecciones municipales de aquel año, ahora ya no los dejaba en el domicilio de Elena, ni en la redacción de los diarios sino, las envió por internet. Elena Castro al igual que Amparo y yo descendíamos del Coronel Baltasar De La Rosa ( Alcalde de Huacho que recibió el 10 de noviembre de 1820 a la corriente Libertadora del Sur encabezada por el Generalísimo Don José de San Martín). Ese día me enteré que era una gran promotora del turismo y cultura de nuestra región

En 1994 me tocó integrar la Comisión del Centenario del nacimiento de José Carlos Mariátegui La Chira, era el responsable de contactar a los ponentes para estas actividades de esa fecha tuve amistad con Pedro Planas, Beatriz Guarda, Humberto Rodríguez y el periodista Cesar Lévano La Rosa actual director del diario La Primera, su madre del último era huachana y prima de la mamá de Amparo Cabello La Rosa, ese día conversamos mucho los tres.

En el 2000, luego de haber concluido mi maestría de Sociología en la PUCP, retorno a nuestra tierra como docente contratado en la Universidad José Faustino Sánchez Carrión, uno de los cursos lo dictaba en la Facultad de Educación y ahí encontré a Amparo como bibliotecaria, ella me daba las facilidades para la lectura de los libros para mi curso y de otras asignaturas y también podíamos conversar más sobre el turismo en Huacho y de su movida cultural, no me puedo quejar en mi facultad y en la biblioteca central tuve grandes facilidades de su personal para leer libros, tesis y monografías que eran difíciles de encontrar.

El lunes 22 de octubre, ella pidió permiso a los hermanos de madre de Don César Augusto La Rosa Sánchez Concha, para escoger a las personas que despediría a este insigne huachano y como lo dije líneas arriba me pidió que hablara por los descendientes de Baltasar de La Rosa. Cumplí su pedido, el destino no quiso que esté en su entierro, justo en la semana que Huacho conmemora un aniversario más de elevación a Ciudad y capital de provincia y a 8 años de celebrarse el bicentenario de la llegada de la Corriente Libertadora del Sur, a ella y al tío César le hubiesen gustado participar de la pasada celebración.